“En este primer Día Internacional de la Luz celebramos la función que desempeña la luz en la vida de los ciudadanos de todo el mundo(…) Esta cita mundial anual será una ocasión para seguir valorando la importancia de la luz y la función que cumple en las ciencias, la cultura y las artes, la educación y el desarrollo sostenible.”

Palabras de Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, que marcaron un hito en la historia actual; el 16 de mayo de 2018, quedaría registrado como el primer Día Internacional de la Luz, y que mejor lugar para celebrarlo que París, Francia, la Ciudad de la Luz.

Pero, ¿por qué celebrar al espectro de la luz?

El fenómeno lumínico juega un papel fundamental en nuestra vida cotidiana, además de ser una disciplina imprescindible para la ciencia del siglo XXI, ya que ha revolucionado la medicina, ha abierto la comunicación a nivel global, y funge como importante vínculo de aspectos culturales, económicos, políticos y sociales.

La fecha que la UNESCO eligió para la celebración del Día Internacional de la Luz es el 16 de mayo, porque ese día, pero de 1960, se encendió por primera vez con éxito el láser y se demostró su funcionamiento públicamente.

Al proclamar esta fecha, Naciones Unidas hizo un patente reconocimiento a la importancia de aumentar la conciencia mundial acerca de cómo las tecnologías de iluminación pueden promover el desarrollo sustentable ofreciendo viables soluciones a algunas problemáticas mundiales como el consumo energético, educación y salud.

Durante la inauguración se destacaron diferentes temas relacionados con los objetivos de sustentabilidad de la UNESCO.

Para un evento de esta magnitud la celebración debía ser recíproca. El discurso de Ana-María Cetto, presidenta del Día Internacional de la Luz México, aperturó las ponencias.

La conferencia del Premio Nobel de Física, Claude Cohen-Tannoudji, titulada “Luz y Átomos fríos” fue la primera de las disertaciones. Seguida por la participación del astrónomo Jesús Galindo, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, titulada “Luces y Patrimonio Cultural”.

Más tarde, el director del Departamento de Investigación del Centro de Investigación y Restauración de los Museos de Francia, Palacio de Louvre, Michel Menu, destacó la injerencia de la luz y las sombras en la pintura.

El tema de la arquitectura fue abordado por Denis Laming, arquitecto de Futoroscope y el arquitecto y director de Lighteam, Gustavo Avilés, en su conferencia plenaria “Siguiendo al Sol”.

Finalmente, temas como la historia de la luz, su relación con las neuronas, la genética, el arte, el medio ambiente, la cultura y la energía quedaron en manos de científicos y expertos mexicanos y de todo el mundo.

Presentaciones de libros, como Light Beyond 2015 (Luz Más Allá de 2015), con textos de destacados especialistas internacionales sobre diversos temas relacionados con la luz, fueron algunos componentes más de la gala.

Sin embargo, la que robó reflectores fue la exposición “Luces y sombras”, ensamblada por el Museo de la Luz en la sala Miró de París; la primera vez que se presentó una exposición de divulgación científica en esa sala.

La muestra, integrada por 18 piezas interactivas, diseñadas por expertos universitarios de diferentes institutos del subsistema de investigación científica y del sistema de humanidades de la UNAM, estuvo formada por cuatro módulos dedicados a: luces y sombras en nuestro entorno, luces sobre el patrimonio, la acción de la luz sobre nuestro organismo, y luces y sombras en el universo.

Cabe mencionar que después de su presentación en Europa, el 20 de mayo, la muestra regresará a México, en donde será presentada al público como un adelanto de lo que será el Museo de la Luz renovado. Uno de los emblemáticos proyectos de Lighteam en colaboración con la UNAM.

Mientras tanto en México, Cuernavaca, Morelos fue el principal centro de las celebraciones. El festejo reunió a académicos, investigadores, artistas, estudiantes en distintas ciudades del país y del mundo.

La inauguración tuvo lugar en el moderno Centro Cultural Tepozolco, el cual contrasta con las antiguas ruinas prehispánicas, que están frente a él y de las cuales toma su nombre.

Los objetivos de sustentabilidad de la UNESCO para el 2030 fueron presentados por el recientemente fallecido Stephen Hawking a través de un video, a los cuáles el Día Internacional de la Luz busca coadyuvar para darlos a conocer y generar conciencia. Y aunque los objetivos pueden parecer casi utópicos, no deben dejarse a un lado.

Después de las presentaciones el Centro Cultural cambió su alumbrado. Así que se pudieron disfrutar las piezas artísticas de iluminación instaladas en el lugar. Los barandales fueron acompañados de luminarias de tenue luz cálida que marcaba el espacio respetando la oscuridad del firmamento.

Como parte de las actividades, también se instalaron un par de telescopios para observación nocturna. En las ruinas prehispánicas se proyectó un video maping, que a través de luz contó aspectos de la historia del lugar y la civilización que lo fundó.

Así, a través de conferencias, mesas redondas, intervenciones lumínicas en sitios emblemáticos, exposición de light-art, un domo digital, un paseo nocturno en bicicleta y otras actividades gratuitas, México mostró su interés por ayudar a la divulgación de que La luz -que es energía, que es vida, y que es parte de la sociedad- se relaciona con las metas de sustentabilidad mundial y por ello su celebración se da en el contexto de la búsqueda de estos objetivos.

Sin lugar a dudas, el Día Internacional de la Luz proporcionará un punto focal para apreciar el papel que desempeña la luz en áreas tan diversas como la ciencia, la cultura y el arte, la educación, el desarrollo sostenible y en campos tan variados como la medicina, las comunicaciones y la energía.

Y como bien mencionó Audrey Azoulay “estudiar la luz puede inspirar a los jóvenes a cursar estudios científicos y fomentar el espíritu emprendedor.”